Las nuevas claves de la moda: tecnología, inclusión y sostenibilidad

Tecnología, sostenibilidad e inclusión son tres de las palabras que marcarán el diccionario de la moda en el futuro, atendiendo las demandas de un consumidor que busca prendas funcionales y duraderas sin renunciar al componente aspiracional de la moda, a través de nuevas fórmulas de diseño cuyo germen ha florecido “de forma acelerada” por la pandemia.

La firma de origen sueco H&M despunta en redes sociales por lanzar su colección en colaboración con la diseñadora Simone Rocha utilizando la realidad aumentada, un formato para el que ha trabajado con tecnología de códigos “QR” que, situados sobre las páginas de un “libro pop-up de moda” ilustrado por la artista británica Faye Wei Wei, presentan personalidades que lucen y hablan de la colección.

“Son tiempos duros pero interesantes, el mayor reto del sector textil es hacer colecciones entre lo físico y lo digital, capaces de capturar la esencia de las prendas” , ha explicado a Efe Ann-Sofie Johansson (Suecia, 1963), directora creativa de la multinacional sueca H&M, una de las firmas más representativas de moda casual, con presencia en casi setenta países.

Desde la actriz Elena Bonham Carter a la supermodelo Kaia Gerber, un elenco de personalidades cobran forma al enfocar las páginas de este libro con la cámara de un dispositivo móvil, creando una opción digital de dar a conocer las colecciones que se aleja de los “fashion filmes” utilizados hasta el momento.

También marcará la moda del futuro la sostenibilidad, que según explica “ha llegado a la moda y no se irá”, y se trata además de “uno de los aspectos que ya estaban presentes pero que la pandemia ha acelerado, obligándonos a pensar más claro en estos términos”, explica sobre este reto que cobra fuerza, para el que H&M se propone llegar a 2030 con el 100% de sus materiales sostenibles o reciclados.

La “moda circular” es uno de los conceptos que resuenan con más fuerza en la industria durante los últimos meses. Una tendencia que aboga por un consumo meditado en el que las prendas puedan usarse muchas veces, para poder ser recicladas posteriormente: “Al comprar, los consumidores empiezan a pensar en prendas que duren un tiempo en su armario”, desgrana sobre este modelo, contrapuesto al de la moda rápida o “fast fashion”, imperante en los últimos años.

“Reciclar, repensar, revender o rediseñar, todos los conceptos con este prefijo serán los protagonistas de la moda del futuro, poniendo de manifiesto que una prenda pueda hacer felices a varias personas. Cada prenda es como un gato, debería tener, al menos, siete vidas”, explica sobre una de las líneas que marcarán la industria.

La moda inclusiva es otro de los aspectos a los que cada vez más firmas deciden sumarse, incluyendo desde tallajes ampliados a la utilización de modelos fuera de los cánones: “Es la primera colección con diseñador que hacemos también para hombre y niño”, explica Johansson sobre las prendas, que además amplían por primera vez sus tallas hasta la 46, y que siguen una línea marcada por perlas y bordados y cuyos diseños masculinos pueden ser también portados por la mujer.

“Es una forma de trabajar la diversidad, y también de impulsar la creatividad para trabajar con varias líneas, quizá veamos cómo esto continúe en los próximos años”, explica haciendo referencia a los conceptos que estructuran las colecciones normales y que cada vez aparecen más desdibujados.

“Como consumidor tienes ciertas necesidades, puedes necesitar una chaqueta por funcionalidad, pero también quieres una prenda de la que te enamores, que despierte tus emociones y que te haga sentir único” explica sobre el componente aspiracional de la moda, que volverá con fuerza en prendas más sofisticadas, abandonando los códigos deportivos que han llegado a la moda “de forma acelerada” para vestir los meses de pandemia durante las cuarentenas.

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