El cacao, nueva oferta ecoturística de República Dominicana

La agricultura y el turismo se alían para diversificarse como atractivos para visitantes en las regiones cacaoteras.

El sonido de los grillos y el olor que desprende el fruto del cacao sin procesar, inunda las fosas nasales de quienes nunca habían olfateado tan peculiar fragancia, en un espacio acogido por un ambiente húmedo, casi boscoso. Una mujer con un vestido blanco y estampado de flores sonríe y da la bienvenida al turista que visita una hacienda cacaotera en San Francisco de Macorís.

Cinco personas vestidas con jeans y poloché se adentran en la hacienda cacaotera. “¿Trajeron repelente?” Es la pregunta con la que recibe a los visitantes el guia Gregory Siri. Todos se miran entre sí y niegan simultáneamente. “Los mosquitos mutan”, agrega, entre risas.

República Dominicana deja atrás las playas de arena blanca y aguas cristalinas y ofrece al turista el agroturismo, una actividad que anima a estar en contacto con la naturaleza mientras se le ofrece al turista productos frescos libres de sustancias químicas.

El informe “Tendencias y crecimiento del mercado de agroturismo” publicado en 2021 por Technavio, estima que estos viajes tendrá un valor de US$4,330 millones entre el 2020 y 2025, debido al crecimiento del sector luego del coronavirus.

Para la foodie Elaine Hernández, los visitantes tendrán una noción básica del rubro agrícola y apreciar el país desde otra perspectiva, “del campo a la barra”. Además de reconocer el trabajo de los 40,000 agricultores, beneficia a la cadena de valor turística de República Dominicana.

El chocolate estimula la felicidad e incentiva las endorfinas, las hormonas de la felicidad. Un trozo de una barra de chocolate puede desatar recuerdos en su consumidor, quienes eligen entre un chocolate amargo o uno dulce para degustar en una tarde de 24 grados celsius.

Según la experta gastronómica, es de provecho para los actores partícipes porque promocionan y diversifican la oferta turística local. Conforme a datos del Ministerio de Turismo (Mitur), en septiembre de 2022 arribaron 430,129 turistas vía aérea, los cuales fueron 341,716 extranjeros y 88,413 dominicanos.

Producción de cacao

En 2020 se destinaron 896,367 tareas para la siembra del cacao, lo que permitió una cosecha de 2,750,000 tareas con un rendimiento de 0.62 quintales por tareas y una producción de 1,712,560 quintales. Para el 2021, el Ministerio de Agricultura registró una producción de 1,557,128 quintales de cacao, comparados con el 2020, cuando se contabilizó 1,712,560 quintales, disminuyó la producción un 9%.

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) establece que el cacao orgánico dominicano es el líder en el mercado global, satisfaciendo el 60% del volumen de la demanda extranjera.

Con un aproximado de 36,000 fincas registradas, los agricultores consultados por elDinero establecen que el salario promedio es de RD$800 por día.

En la hacienda, Gregory muestra tres tipos de plantas de cacao: forastero, híbrido y criollo. El primero es más amargo; el segundo con mayor productividad y el tercero más exento de las plagas, aunque suelen colocarse injertos que mejoran su productividad.

Agricultura establece que el precio promedio del cacao Sánchez totaliza RD$4,038.5 por quintal, mientras, el Hispaniola asciende a RD$5,394.8, o sea, una diferencia de RD$1,356.3.

Explica que los productores siembran amapolas entre los sembradíos de cacaos para facilitar un 50% de sombra y plantas frutales para vender y consumir localmente, como naranja, plátano, guineo y mango.

Valor

Estar ubicada sobre 110 metros por encima del nivel del mar hacen de la provincia Duarte una demarcación prolífera para la producción de cacao, cubriendo el 70% de todo el que se produce a nivel nacional. Luego de que el cacao está listo entre las temporadas de marzo-mayo (80%) y octubre-diciembre (20%), permanece entre un 4% y 7% en República Dominicana para ser comercializado localmente, mientras el restante se exporta.

De acuerdo con datos de la Dirección General de Aduanas (DGA), entre 2017 y 2021, República Dominicana exportó US$971.6 millones por concepto de “cacao y sus preparaciones”. Esto significa un promedio de US$194.3 por año.

Durante enero-agosto 2022, Aduanas reporta que estas divisas ascendieron a US$160 millones. De esta cantidad, el 29.8% lo compra Estados Unidos con US$47.8 millones, 20.9% Países Bajos con US$33.5 millones y 7% India por US$11.2 millones. Mientras, naciones como Japón (US$1.7 millones), Rusia (US$7,111.2), Sudáfrica (US$4,330) y Qatar (US$2,103.2) se destacan por comprar el producto local.

Ante esto, Hernández considera que el cacao es apreciado en todo el mundo por su alta calidad y su elevada producción orgánica. Sin embargo, la institución fiscalizadora indica que, durante los primeros ocho meses del año, se importó un total de US$27.5 millones, lo que significa 82.8% menos que las ganancias por exportación (US$160 millones).

Proceso de cultivo

Para Fernández, el cacao ofrece la oportunidad de que las personas puedan conocer a profundidad el fruto del que se desprende el chocolate. La mazorca del cacao se siembra y en siete días echa raíces, tallo que se injerta con una planta madre, durante un promedio de tres meses, para mejorar la calidad de vida del árbol. El guía aclara que en el primer año la planta produce entre 40 y 70 frutos, luego de los tres años aumentan a 100 y 200 por temporada.

Un bosque húmedo con hojas amarillentas, marrones y verdosas vuelve la tierra una alfombra natural que sirve de fertilizantes para el sembradío. De 24,000 plantas que registra la hacienda El Sendero del Cacao, 80 son consideradas como buenas madres, es decir, 0.3%.

Luego de la cosecha, el producto pasa a la fermentación en el que los granos de cacao desprenden las proteínas y los carbohidratos, lo que permite el desarrollo de su sabor.

Después, sucede la fermentación que dura entre ocho y nueve días para completarse. “Durante las primeras 48 horas la fermentación huele alcohol y luego a vinagre por los cítricos que desprende el fruto”, aclara el guia.

Continúa el proceso industrial, aquel que muele los almendros con máquinas industrializadas, hasta volverse pasta. Con una temperatura de 24 grados celsius se sirve el oro líquido y brinda al turista, quien pierde la vergüenza y lleva a su paladar un trozo de chocolate de 60% y 70% amargo.

Unos visitantes se quejan del sabor amargo, sin embargo, Gregory hace hincapié que el chocolate dulce “está hecho a base de manteca”.

La chef Dianna Munné, reitera que el chocolate es el manjar de los dioses. “El producto se trabaja como un metal caliente que está derretido y la meseta es fría y sólida, cuya temperatura permite dar ilimitadas formas y crear lo que quieras”, considera.

“El chocolate no se come, se degusta”, asegura el guía con guantes blancos agarrando un trozo de chocolate. Sin masticarlo cierra los ojos y siente el sabor en sus papilas degustativas.

Definitivamente, una barra de chocolate libera anandamida, un compuesto que activa los receptores cerebrales que producen placer y lucidez mental, transformando así las emociones de los turistas.

Emprendimientos

Muchos dueños de fincas han visto en la producción de cacao una opción para emprender e incentivar el agroturismo de sus zonas. Así sucedió con Sarah Mercado, la propietaria de la Hacienda Cufa, quien vio una oportunidad en el agroturismo.

Expresa que visitar una vez al año fincas cacaoteras ayuda al ser humano a liberar una sustancia llamada feniletilamina, que actúa directamente en el estado de ánimo y como un antidepresivo natural.

“Nosotros unimos el chocolate con otra comida porque siempre sabe rico”, afirma. Esta degustación permite al consumidor una barra diferente dependiendo la marca comercial de su preferencia, sin embargo, no pierde la esencia por ser 70% de cacao puro y 30% de otro alimento. Además, recalca que el chocolate blanco o “dulce” es más bien una barra en base a la manteca de cacao.

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