A casi una década de producción de energía eólica en RD: Más inversión y empleos

Las bondades de la naturaleza dotaron a República Dominicana de lugares ideales para la producción de energía renovable y de generación de empleos, pero darnos cuenta tomó tiempo. El reciente primer palazo de la empresa de energía renovable Poseidón, para la expansión de la segunda etapa del Parque Eólico Los Guzmancito, en Puerto Plata, nos hace rememorar los inicios de la generación de energía generada del viento en el territorio nacional.

Transcurría el 11 de octubre de 2011, y con el Parque Eólico Los Cocos, la República Dominicana pasó a formar parte del mapa eólico mundial.

Para esa época, el entonces presidente Leonel Fernández, aseguraba que la isla comenzaría un camino que, la llevaría a tener 5,4 por ciento de su matriz energética derivada del viento en 2013, y aunque esta estimación no fue alcanzada, el interés de inversionistas a la fecha nos indica que vamos bien.

La más reciente inversión en el Parque Eólico Los Guzmancito, contempla la construcción de 13 nuevas turbinas en adición a las 16 ya instaladas, con una inversión de 128 millones de dólares.

La inversión total en esta obra es de 258 millones de dólares de capital dominicano por parte del Grupo Energético 23 (GE23), y de capital extranjero por parte de STOA, el brazo de inversión en Energía Renovable e Infraestructura de la administradora de Fondos de Pensiones del gobierno francés.

La puesta en marcha de las nuevas turbinas ofrece nuevas esperanzas para el sector: duplicará la generación de energía limpia del parque y generará miles de empleos durante el año y medio del proceso de instalación.

La generación de empleos es una de las partes positivas de generar energía renovable, la otra, es que además de tener un menor impacto ambiental hace posible reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Con la instalación de parques eólicos, República Dominicana evita la emisión de más 300,000 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera y deja de importar unos 900,000 barriles de petróleo al año, lo cual resulta fundamental en el esfuerzo contra el cambio climático.

Décadas antes la producción de energía en territorio dominicano estaba sustentada fundamentalmente en derivados de petróleo (más o menos un 88 %), seguida de agua, por vía de hidroeléctricas (9 %) y el carbón (3 %).

Hoy día, gracias a los proyectos inaugurados a la fecha, la proporción de energías más amigables al ambiente es mayor. En 2016, en los primeros cinco años de generación eólica, el país había producido más de 1,000 millones de kilovatios hora de energía limpia con los parques eólicos Los Cocos y Larimar, de la Empresa Generadora de Electricidad Haina (EGE Haina).

En adición había logrado que el cuatro por ciento de toda su capacidad instalada de generación eléctrica fuera eólica, pero aún se trataba de una producción muy limitada con amplias posibilidades de crecimiento futuro.

Para ese tiempo, con sus parques eólicos Los Cocos y Larimar, EGE Haina se posicionaba como líder nacional en energía eólica y producía el 94% de la energía renovable no convencional del país. En cinco años, había evitado la emisión de 750,000 toneladas de CO2, y ahorrado al país la importación de 1.7 millones de barriles de petróleo.

EGE Haina opera en una alianza con el Gobierno, “siendo la principal empresa mixta público–privada de República Dominicana, con activos, inversión y contribución al Estado el cual recibe el 75% de las ganancias por la venta de energía eléctrica de esta empresa. La inversión para la instalación de los cuatro parques eólicos que opera suma US$400 millones y su actividad permite producir 590,000 megavatios hora al año.

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