Fucsia, el color que “nació” en las montañas de República Dominicana

El sur profundo tiene muchos secretos y verdades poco conocidas, principalmente en la Reserva de la Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo.

El endemismo y la migración se sienten a lo largo de tres parques nacionales que se unen de sur a norte, desde Alto Velo hasta el Lago Enriquillo. Se pueden contar sinfín de especies de animales y plantas, que van desde el nivel del mar, en Pedernales, hasta los 2,300 mts. sobre el nivel del mar, en Loma del Toro, en lo más alto de la Sierra de Bahoruco.

Justo en el bosque nublado, donde inicia el Parque Sierra de Bahoruco en el sector de Los Arroyos, es casi omnipresente una pequeña flor que contrasta, debajo de los pinares y bosque latifoliado, con el verdor generalizado. Crece ahí, donde las nubes chocan con la montaña, haciéndose paso entre pinos, magüey y roca caliza. Crece donde la agricultura ilegal está impactando el parque.

Esta flor, la Fuchsia Triphylla, es endémica de la española, común en las zonas altas como Sierra de Bahoruco y la Coordillera Central, es comúnmente conocida como cocaria.

Es un género de plantas de flor, de la familia Onagraceae, de una altura de dos a tres pies. Existen cerca de 110 especies en América y Oceanía.

Tiene hojas simples, elípticas y un poco alargadas, con la flor larga y tubular, regularmente de un color rojo-naranja o rojo-púrpura. Para crecer necesita temperaturas templadas la mayor parte del año y sin recibir mucho tiempo los rayos directos del sol.

La nuestra fue descubierta a finales del siglo XVII y descrita en 1703 por el botánico y religioso francés Charles Plumier (1646 – 1704), en su libro Nova Plantarum Americanum Genera. En ese libro se identificó como Fuchsia Triphylla Flore Coccinea (Fuchsia con tres hojas y flores rojas), en honor del botánico Alemán Leonhart Fuchs (1500-1566), quien dedicó su vida al estudio de plantas medicinales.

Aunque la nuestra fue la primera descrita por Plumier, el tono actual de fucsia está más relacionado con el de la Fuchsia magellanica, originaria de Argentina y Chile.

El color fucsia fue nombrado en honor a esta planta, y luego patentado en 1859 como fuchsine, por el químico francés Francois-Emanuel Verguin. Ese mismo año el nombre fue cambiado a magenta, para celebrar la victoria del ejército francés en la batalla de Magenta el 4 de junio de 1859, del frente intalo-francés contra Austria.

En el modelo de color RGB – siglas en inglés de rojo, verde y azul – fucsia y magenta son el mismo color, una mezcla de rojo y azul. En impresión hay más variaciones entre fucsia y magenta. El fucsia es más púrpura y el magenta más rojo.

Cuando veas el color fucsia, recuerda que “nació” en las montañas de República Dominicana.

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