Aguas termales: industria virgen para el turismo dominicano

Mejorar la apariencia, elevar las defensas del sistema inmune y eliminar una gran variedad de toxinas del cuerpo, son algunas de las razones por las que cada vez más viajeros alrededor del mundo deciden dejar atrás las opciones tradicionales de diversión y alojamiento para optar por alternativas de turismo termal.

República Dominicana posee los depósitos más grandes de aguas termales en las Antillas y, a pesar de su potencial para la industria turística nacional, la mayor parte de estos recursos no han sido lo suficientemente aprovechados.

El coordinador general de la carrera de Hotelería y Turismo de la Universidad Dominicana O&M, Bolívar Troncoso, explicó a Acento que la adecuación con fines turísticos de las termas que hay en el territorio dominicano podría representar una importante adhesión para esta actividad económica.

“Como experto en geografía, en tectonismo y en ecoturismo considero que el país está perdiendo tiempo, dinero y un gran potencial para el desarrollo del turismo de aguas termales que es uno de los más caros del mundo”, dijo.

El último Estudio y Diagnóstico del Turismo de Salud y Bienestar en República Dominicana, publicado en 2018, indica que la nación tiene un gran potencial para el desarrollo del turismo médico por medio del aprovechamiento de las aguas termales.

“Es propicio la creación de productos turísticos, tales como complejos hoteleros con enfoque wellness asociados al termalismo, como una oportunidad de posicionarse en el mercado y diversificar la oferta turística del país”, indica el texto.

Una investigación de grado realizada por estudiantes de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pedro Henríquez Ureña (Unphu), coincide con la anterior afirmación.

“Una posible alternativa para la prevención de enfermedades en la población dominicana son las aguas termales, las cuales contienen en mayor o menor cantidad elementos fundamentales para la salud como calcio, hierro, magnesio, potasio, silicio y carbono, además de oligoelementos como aluminio, bario, níquel y zinc, entre otros, lo que además fortalecería el turismo de salud y el desarrollo económico y social de las comunidades donde están ubicadas las mismas”, sostiene la pesquisa.

Las aguas termales de República Dominicana están localizadas en las zonas de fallamientos o fisuras geológicas. Entre los lugares más conocidos se encuentran: Aguas Calientes, en San José de Las Matas; Canoa, en Barahona; La Tina, en Guayabal; las Aguas Calientes, en Constanza y las aguas sulfurosas de Galindo, en Azua.

En muchos lugares, las aguas termales convergen con otros atractivos turísticos como ríos y manantiales.

A pesar de la alta densidad de recomendaciones que se han hecho para introducir las caldas dentro de la oferta turística quisqueyana, en un recorrido realizado por este medio se constató que, en la mayoría de casos, las aguas termales son solo de uso comunitario y, las que están más adecuadas, reciben más visitantes nacionales que extranjeros.

¿Existen proyectos de desarrollo turístico de aguas termales en el país?

A lo largo de la historia dominicana solo se ha registrado un proyecto de desarrollo turístico relacionado con aguas termales. Se trata de una iniciativa, no materializada, que pretendía convertir las aguas termales de Canoa en un resort.

El 6 de agosto de 2007, el Estado dominicano suscribió un contrato con la empresa Terma de la Salamandra SRL., representada por el ingeniero italiano Roberto Chetoni, en el que se establecía que en un plazo menor a 10 años se construiría un complejo de hoteles con una filosofía de descanso y relajación.

El acuerdo indicaba que el centro turístico tendría una inversión global de 1,500 millones de dólares y se desarrollaría dentro de la parcela 695 del Distrito Municipal de Canoa, con la intención de aprovechar las aguas termales.

Algunas de las especificaciones del convenio eran que el protocolo de arrendamiento sería por un período de 99 años y se les entregaría a los agricultores de la zona 350 mil dólares como compensación económica.

El contrato debía ser estudiado por el Senado de la República en 2008, sin embargo se desconoce las razones por las que el proyecto perimió. Termas de la Salamandra SRL., inició sus operaciones en 2006 y cerró el 17 de marzo de 2016.

Impacto económico

El termalismo ha generado importantes avances en la industria del turismo de salud y bienestar en decenas de naciones alrededor del planeta. En países con abundantes reservas termales, este sector ha llegado a representar hasta el 50% del consumo turístico.

A nivel mundial, esta actividad representa uno de los grupos de mayor crecimiento dentro del turismo médico. Solo en 50 años, las recaudaciones del termalismo pasaron de dos mil millones de dólares en 1950 a 400 mil millones en el año 2000. Esto representa un crecimiento de más del 200%.

Como ejemplo cercano, el complejo de piscinas termales de Coamo al sureste de Puerto Rico, registra en promedio anual más de 100 mil visitantes.

Según estudios sobre el potencial geotérmico del país, en al menos 15 fuentes termales se pueden desarrollar proyectos ecoturísticos.

Hay que resaltar que al potenciar el turismo termal en territorio nacional, con un enfoque sostenible y en base a los parámetros internacionales, se puede estimular el empleo local y el desarrollo económico de las localidades en las que se encuentran alrededor de las termas.

“Lo que me enamoró de Aguas calientes”

“Una belleza natural, llena de personas maravillosas y con un increíble potencial turístico”, son algunas de las palabras con las que Alejandro Martínez, un morador de la zona, define al Parque de Aguas Calientes en San José de las Matas (Sajoma).

Aguas calientes es un parque termal situado en el municipio de San José de las Matas.

Martínez, mejor conocido como Alex por los locales, llegó a este atractivo turístico desde Santo Domingo hace 11 años y cuenta que desde que visitó por primera vez el sitio, no pudo resistirse a la tentación de quedarse permanentemente. Además de la belleza natural, resalta que la tranquilidad y seguridad de Aguas calientes es incomparable.

“Me gustaría que el turista que viene acá vea lo que yo ví, y es la naturaleza en sí, la tranquilidad y la falta de contaminación. Creo que lo que caracteriza el proyecto de Aguas calientes es su conjugación con la naturaleza”, indicó.

Este hombre se dedica actualmente a atender un restaurante de comida criolla ubicado dentro del complejo de piscinas termales y concuerda al decir que esta peculiar obra de la naturaleza podría aprovecharse mucho más desde el punto de vista del turismo.

“De cierta manera las autoridades de turismo acá no han influido como deberían hacerlo o como lo han hecho en lugares como Bahía de las águilas o Jarabacoa. Todavía este territorio es virgen”, precisó.
De acuerdo a las estimaciones de Martínez, en promedio diariamente Aguas calientes recibe 50 visitantes, sin embargo, la mayoría de estos son dominicanos, con una alta proliferación de sanjosematenses.

Deterioro de las aguas termales de Canoa

Las aguas termales de Canoa, localizadas al suroeste del país son de las más conocidas en la nación, por su particular color azul y propiedades para el tratamiento de enfermedades de la piel y reumatismo.

En la visita de Acento a este lugar se pudo verificar que, en una de las termas los niveles de profundidad del agua estaban por debajo de los que se registraban hace tan solo un año atrás.

José Luis Jiménez, que visitaba con frecuencia la zona, relata que con el pasar de los años ha visto como la calda se ha secado poco a poco. El joven agregó que recuerda con mucho cariño los momentos que pasaba con su familia y amigos en el lugar, pero que el estado actual de las aguas le ha impedido disfrutar del espacio como lo hacía en el pasado.

“Antes era más grande y tenía más agua, con el tiempo se ha ido secando… Cuando veníamos lo hacíamos en grupo, nos pasábamos el día completo y compartíamos con nuestros familiares y amigos”, afirmó.
Asimismo, Jiménez considera que las aguas termales de Canoa, representan un recurso muy valioso que podría explotarse mucho más desde el punto de vista del turismo y comercial.

Por otro lado, en la entrada a las fuentes termales se encontraba un vertedero repleto de desechos de distintas categorías; entre los más comunes estaban las botellas de vidrio y plásticos.

Aunque en el área de baño había poca basura, se encontraban algunos restos de envolturas y vasos plásticos próximos a la terma.

Aguas termales Canoa

República Dominicana ha desarrollado una de las industrias turísticas más sólidas de la región y esto ha sido el resultado de esfuerzos de distintas instituciones que buscan exponer lo mejor de esta tierra.

La riqueza natural del país ha sido crucial para mantener la estabilidad macroeconómica de toda la nación y con el turismo termal, se tiene una amplia variedad de posibilidades que pueden fortalecer el desarrollo del turismo local. En palabras del experto en temas turísticos Bolívar Troncoso, “nosotros con las aguas termales que tenemos, poseemos un gran potencial turístico que no se ha explotado”.

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