La economía dominicana se sacudió en 2021

Los números han sido más positivos de lo proyectado. Tras una caída de -6.7 % en 2020, la economía dominicana cierra 2021 con un crecimiento en torno al 11 % de su producto interno bruto (PIB), contrario a las estimaciones de organismos internacionales que la proyectaban en no más de 9.5 %.

Y, como lo anunció con optimismo el gobernador del Banco Central, el país ha sido uno de los de mayor crecimiento en la región y con mejor desempeño relativo al comparar los niveles de actividad con 2019, un año prepandémico.

La recuperación económica entre la pandemia motivó a que la agencia calificadora Fitch Ratings mejorara la perspectiva del riesgo de la economía del país, pasándola de negativa a estable. Lo mismo hizo Standard & Poor’s (S & P Global), que subió de negativa a estable la perspectiva crediticia.

Los resultados positivos del sector externo de la República Dominicana, reflejados en el dinamismo de las remesas y de las exportaciones, han contribuido a un fortalecimiento de las reservas internacionales y consecuentemente a una disminución en las presiones cambiarias, observa el Ministerio de Economía.

El país logró mantener una tasa de cambio estable. El Ministerio de Economía estima que se espera que el tipo de cambio promedio para el año 2021 se ubique en torno a RD$57.30 por cada dólar, equivalente a una variación de 1.27 % con respecto al promedio de 2020.

Un flujo creciente de las remesas ayudó a la dinamización de la economía que, según el Banco Central, superarán con holgura los US$10,000 millones al cierre de diciembre, siendo este el mayor nivel alcanzado históricamente.

En los primeros 10 meses del año, las zonas francas alcanzaron los 180,252 puestos de trabajo, lo que representa un crecimiento de 8.4 % al compararse con ese mismo período de 2020. Este número de empleos constituye una “cifra récord” en los últimos 17 años, pues desde 2004 el sector no sobrepasaba los 180,000 empleos directos, de acuerdo a las estadísticas, presentadas por el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación.

El presidente Luis Abinader desde ya celebra la anunciada inversión de más de RD$79,000 millones por 64 industrias en el próximo año, hecha por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).

Pero el 2022 supone un reto para el país, que cierra este 2021 con una inflación acumulada a noviembre de 7.71 %. El costo de la carga marítima se proyecta que continúe su escalada en este 2022.

El Ministerio de Economía estima que para 2022 se mantengan las condiciones económicas favorables, al estimarse una expansión de 5.5 %, aproximándose al ritmo de crecimiento potencial.

No obstante, precisa que, a pesar de la resiliencia demostrada por la economía dominicana, aún existen riesgos en el entorno internacional provocados por la pandemia del COVID-19.

“En efecto, las presiones inflacionarias importadas asociadas al incremento de los precios de commodities, incluyendo el petróleo, así como de la crisis de los contenedores y otras disrupciones en las cadenas de suministros, han sido más persistentes de lo inicialmente esperado”, agrega.

“Para 2022, se proyecta una convergencia gradual de la inflación hacia el rango meta de 4 % ± 1 % con una inflación de 4.5 % para el cierre del año y de 5.0 % para la inflación promedio, en la medida en que se disipen estos choques de oferta”, puntualiza.

El turismo se consolidará
Aunque el sector turístico del país fue de las actividades económicas que más sufrió con el impacto del coronavirus en 2020, cayendo un 62.7 % durante ese año con respecto a 2019, logró recobrar parte del flujo de turistas este año, un proceso de recuperación que la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) confía en que se consolidará en 2022.

“En adición a la recuperación de llegada de turistas, también hemos visto una notable reactivación en la inversión de nuevos proyectos hoteleros y de oferta complementaria, lo cual indica la confianza que hemos generado en los inversionistas locales y extranjeros. Por lo que el 2022 se perfila a ser un año muy positivo para el sector”, considera Rafael Blanco Tejera, presidente de la Asonahores.

Agropecuaria resiliente
Los efectos de la pandemia siguen impactado a los diferentes sectores productivos a nivel nacional e internacional. En la República Dominicana uno de ellos es el sector agropecuario, en que las autoridades han tenido que desarrollar políticas para garantizar la seguridad alimentaria en medio de la expansión de la COVID-19.

Asimismo, el incremento de los fletes, de las materias primas y de los fertilizantes, el impacto de la detección de la peste porcina africana (PPA) en el país y el alza de los precios de los productos agrícolas, entre otros, hizo que las autoridades de Agricultura implementaran medidas para la recuperación agropecuaria.

Una de las medidas fue el “Plan operativo de siembra masiva de cultivos de ciclo corto y ciclo largo”. Para desarrollarlo tuvieron que aprobar un paquete de incentivos a los productores a lo largo de 2021.

El sector agropecuario dominicano recibió más de RD$30,000 millones en préstamos para mejorar y garantizar la producción nacional.

El ingeniero Eulalio Ramírez, viceministro de Producción Agrícola y Mercadeo del Ministerio de Agricultura, detalló a Diario Libre que este año 2021 se prepararon más de dos millones de tareas de forma gratuita, se distribuyó a nivel nacional material de siembra de diferentes tipos de rubros y se les facilitó más de RD$8,500 millones a tasa cero.

Además, a los productores se les dio apoyo a través del Instituto de Estabilización de Precios (Inespre) con la comercialización de las cosechas.

“Hemos mantenido la política de mantener estable los precios y que los productores tengan rentabilidad por sus actividades”, indicó el viceministro.

También, las exportaciones agropecuarias de la República Dominicana crecieron 37 % durante el 2021.

Durante el 2022, las autoridades del Ministerio de Agricultura tienen establecido continuar con la estrategia de garantizar la seguridad y la autosuficiencia alimentaria. Esto, según Eulalio Ramírez, porque las cargas marítimas están tardando más tiempo de lo debido y los fletes han aumentado en más de 300 %.

“Todas esas dificultades nos indican que nosotros tenemos que garantizar nuestra seguridad alimentaria con nuestra producción nacional”, expresó.

Además, hay planes de seguir fortaleciendo la apicultura, acuicultura, sectores ovino y caprino, y avicultura, entre otros. Asimismo, seguir desarrollando proyectos bajo las alianzas público-privadas.

Hacia otros mercados
La dinámica del comercio internacional está siendo afectada desde el año 2020 por el tema pandémico, produciéndose cambios en los costos de producción por el alza de las materias primas; del transporte marítimo y la duración del mismo.

Durante el 2021, el tema de los fletes vino arrastrando movimientos bruscos. Antes de la pandemia hubo fletes que rondaban los US$1,300 y US$1,500 y en un abrir y cerrar de ojos rebasó la barrera de los US$16,000.

Para el presidente de la Asociación de Navieros de la República Dominicana (ANRD), Teddy Heinsen, en los próximos tres o cuatro meses se ve un poco de mejoría en la reducción de los fletes, tal vez de 10 % del costo actual, que rondan entre los US$15,000 y US$20,000.

“Un furgón de China para acá está entre los 15,000 y 17,000 dólares. Entiendo que para final de año (2022) se van a dar muchos acontecimientos, como más barcos saliendo de los astilleros, más contenedores que se van a empezar a entregar a mediado de año y, a medida que esto entre en circulación, la situación va a mejorar sustancialmente, pero no creo que sea en la primera mitad del año”, expresó Heinsen.

Uno de los principales problemas generados por los efectos de la pandemia en el sector marítimo es la dilación de los pedidos, los cuales no llegaron a tiempo para Navidad. Además, las mercancías de poco valor que se compraban en China no tienen un costo real para la calle por el tema de los fletes, que encarecen demasiados los productos.

Heinsen explicó que el costo de los fletes va a depender de cada línea, pero los mismos subieron para octubre por los pedidos tardíos de diciembre, pero en la actualidad están en unos US$15,000 o US$14,000. “El costo depende de la línea, una línea es más cara que otra”, explicó.

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